Nosotras la leemos atentamente para que publiques.

         Cada día las editoriales de literatura infantil reciben numerosos manuscritos y no siempre tienen el tiempo para revisarlos.

          Tal vez el tuyo ha sido uno de ellos.

          En muchas ocasiones los editores ni siquiera envían un acuse de recibo, lo que es comprensible por el volumen de correos que manejan, pero también porque en muchas pequeñas y medianas editoriales los editores desempeñan numerosos trabajos que 
van desde la edición a la comercialización y la promoción de los libros.

          La falta de respuesta puede ser frustrante. ¿Leyeron mi manuscrito? 
¿No les gustó? ¿Falló algo en el texto? ¿Cómo seguir?

          En este caso te ofrecemos la posibilidad de una lectura atenta que responda a estos interrogantes y que te dé la medida real del valor de tu manuscrito.

          Aquí puedes ver lo que evaluaremos.